Es una fría mañana de diciembre en Navadijos y Lucía espera el autobús escolar acompañada por su madre en la puerta de casa. Están las dos solas, aunque a principio de curso, que la ruta tuviese parada en este pequeño pueblo situado en la cara Norte de la Sierra de Gredos, era todo un evento. Hacía años que esto no ocurría, pues Navadijos sufre esa enfermedad que infecta la mayor parte del Centro y Norte de España, la despoblación. Este municipio de alta montaña pierde población año tras año, pero ahora tiene tres vecinos nuevos, Lucía y sus padres.
Lucía y su madre esperando al autobús escolar, Navadijos. Autora: Marta Argota Puebla (R).
Sálvese quien pueda
El presidente, Pedro Sánchez, anunciaba el 13 de marzo de 2020, que decretaría el estado de alarma, algo que en la democracia española solo tiene un precedente: el llamado 23F. Se debía a los terribles datos de muertes que dejaba la pandemia producida por la COVID-19 en todo el mundo cada día.
Ante el inminente confinamiento domiciliario y la terrible situación que se vivía en Madrid, David y Elisabeth decidieron trasladarse con su hija Lucía, de siete años, a su segunda residencia en Navadijos. Como ellos, muchas familias españolas liberadas por el teletrabajo, agobiadas por las cuatro paredes de un piso o asustadas por el riesgo de infección del virus, hicieron las maletas y se fueron a sus viviendas vacacionales de la España rural, y muchos se han quedado.
En su momento la estampida de los habitantes de las grandes urbes a los pueblos provocó controversia. La prensa llegó a hablar de “madrileñofobia”. Unos huían a un lugar seguro y otros temían que el Coronavirus entrara en sus pueblos.
Lo cierto es que la despoblación es un problema nacional y el regreso de algunas familias a los pueblos, una pequeña esperanza.
La situación de despoblación actual
Los municipios de la zona Norte de la Sierra de Gredos han experimentado la salida masiva de sus jóvenes durante años. Ahora, sus padrones municipales recogen los nombres de la poca y envejecida población que les queda. Este virus afecta a los espacios rurales de España casi más que la COVID-19. Aunque el campo español forma un conjunto muy heterogéneo, tienen una historia común.
En 2016, la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), advertía que 4.000 municipios se encontraban en peligro de extinción. Esto se traduce en la mitad de los municipios españoles. Según Joaquín Recaño, del Centro de Estudios Demográficos y la Universidad Autónoma de Barcelona, los municipios que tenían menos de 1.000 habitantes, concentraban 4 millones de personas. Ahora, este número se ha reducido a menos de la mitad.
¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
El estado demográfico de nuestros días se ha gestado durante siglos. Los acontecimientos que han marcado la Historia de España han dado lugar a una estructura territorial peculiar. Asegura Eduardo Moyano, investigador en el ámbito del desarrollo rural, que la existencia de municipios de muy pequeño tamaño en ciertas zonas proviene de la forma en que se produjo la Reconquista en la Edad Media.
El primer éxodo rural se vivió a finales del siglo XIX. Pero, éste tuvo más importancia en las zonas próximas a las nuevas áreas industrializadas de Cataluña y el País Vasco. Posteriormente, en la primera mitad del siglo XX, explica el profesor Recaño, los municipios rurales vivieron buenos días desde la perspectiva demográfica.
Fue a partir de 1950 cuando se produjo el gran éxodo rural hacia las ciudades. Hasta 1991, los municipios rurales pierden alrededor de dos millones y medio de habitantes. Recaño asegura que de no haberse producido esta migración de las gentes del campo, no existirían hoy las grandes urbes como Madrid o Barcelona. Tampoco se habría producido el desarrollo de las capitales de provincia. En la actualidad, el éxodo rural es más reducido, pero es continuo. Sumado lo anterior a la caída de la fecundidad en todo el país la situación es preocupante.
Como resultado de este largo proceso, en la superficie del Centro y Norte peninsular hay zonas que se encuentran entre las menos densamente pobladas de la Unión Europea. Además, su población se caracteriza por un envejecimiento notable, escasez de mujeres y pocos inmigrantes internacionales.
El pronóstico de Gredos Norte
Varios investigadores han intentado la ardua tarea de clasificar los municipios de la España rural para proceder a su estudio. Estas clasificaciones atienden a criterios socioeconómicos, demográficos y geográficos que, relacionados entre sí, auguran un mejor o peor futuro en la supervivencia de dichos territorios.
La mayoría de municipios de Gredos Norte se encuentran en la categoría de espacio rural profundo dentro la tipología de Fernando Molinero, con menos de 5 habitantes por metro cuadrado. Solo los municipios más grandes de la zona, Hoyos del Espino y Navarredonda de Gredos, pueden enmarcarse en el siguiente escalón, como espacio rural estancado. Sin embargo, esto no es un caso peculiar, porque estas dos categorías son las que agrupan el grueso del territorio rural español. Sufren el mayor riesgo de despoblación.
Según la clasificación del profesor Recaño, el territorio de Gredos Norte se distribuye entre las categorías de espacios rurales de la emigración y espacios rurales en riesgo de despoblación irreversible. En el primer grupo se encuentran los municipios menos despoblados, caracterizados por una altitud geográfica elevada, densidades de población muy bajas, tasas de crecimiento negativas, un significativo nivel de masculinidad, relativo nivel de envejecimiento y elevado impacto de la emigración. Al segundo grupo pertenecen los municipios con el más alto nivel de despoblación, caracterizados por una máxima altitud, mínima densidad demográfica, y máximo envejecimiento.
La cara buena del Coronavirus
La pandemia ha traído un cambio en el concepto de bienestar y los aspectos que tienen valor en la vida diaria se han modificado. Puede que esto sea la cara buena del Coronavirus en la España rural. Un pequeño germen en el cambio de mentalidad ciudad-centrista, necesario para empezar a combatir la despoblación, y del que Gredos Norte se ha beneficiado.